lunes, 16 de enero de 2017

Relaciones Intergeneracionales



La soledad y el aislamiento son unas de las “dolencias” que más padecen las personas mayores. El ritmo de actividad y la moderna organización familiar no son favorables ni a la vida en común ni a compartir siquiera ratos de conversación de calidad. Alguna discapacidad mental o física, la dificultad para ver o para oír, puede ser un factor más en el aislamiento. Pero hay muchas personas mayores que están en plenitud de facultades y aun así se quedan al margen de las conversaciones, risas y bromas de todo el grupo. Y es que además del salto generacional, la llamada brecha digital acaba de separar a personas que viven en mundos distintos a pesar de encontrarse bajo el mismo techo.
El ser humano es un ser social por naturaleza”. Esta idea, que fue introducida por el filósofo Aristóteles en tiempos remotos sigue muy presente en la actualidad. Las relaciones sociales y el intercambio de apoyo social son una parte fundamental de nuestro día a día cuando vivimos en sociedad.
El apoyo social fue definido por Kahn y Antonucci (1980, pp. 267) como: “las interacciones interpersonales que incluyen uno o más de los siguientes elementos-clave: afecto, afirmación y ayuda”. En otras palabras, el apoyo social se da cuando una persona:
  1. Expresa admiración, respeto o amor hacia la otra (afecto);
  2. Demuestra que está de acuerdo con el otro, que sus actos u opiniones son correctas (afirmación); o
  3. Le ofrece algún tipo de información o/y ayuda material o económica (ayuda).
En España, la mayor parte del apoyo social que reciben las personas mayores proviene de sus familiares, amigos o vecinos (Rogero-García, 2009), siendo su principal fuente de apoyo los hijos, seguidos del cónyuge (Solé-Auró y Crimmins, 2014).
Hemos pasado de una cultura que respetaba y valoraba la experiencia de los ancianos a una cultura que exalta la juventud, la novedad, la tecnología y la velocidad. A veces ni tan sólo el estilo de vida o los valores son comunes.
La primera condición para que estas personas mayores se sientan bien entre gente más joven es demostrarles que ni resultan un estorbo, ni los ignoramos ni queremos que sean diferentes a cómo son. La comprensión y la empatía son las bases para cualquier relación y en este caso consistirán en ser pacientes y generosos. Los abuelos necesitan nuestra complicidad, nuestra atención, el cariño de todos.
Disfrutar de las distintas etapas de la vida juntos, una gran experiencia. Nietos y abuelos se necesitan mutuamente. Se refuerzan vínculos afectivos y se intercambian habilidades y conocimientos. Hay que facilitar y potenciar este contacto.

Temas de conversación:

La gente mayor suele tener curiosidad por lo nuevo y quiere estar al día pero a veces el tema no le resulta familiar y le cuesta comprender. Cuando pasa esto, tiende a desconectar.

La distancia emocional y el trato:

El mejor antídoto contra la distancia emocional es un lenguaje corporal cálido: el tacto cariñoso, una mano encima del hombro, un abrazo, un beso. Y no ser tacaños en caricias verbales: hablarles en positivo, comentar su buen aspecto o elogiar alguna habilidad, iniciar conversaciones que les puedan interesar… Habrá que facilitar la comprensión si es necesario: articular bien y hablar alto y despacio.
Adultos y niños se enriquecen mutuamente Una actitud atenta y cariñosa en estos momentos de convivencia y celebraciones es una forma de agradecerles todo lo que han hecho por nosotros y por la sociedad en la que les tocó vivir. La historia se nutre del pasado, sin pasado no hay presente; sin las generaciones anteriores no seríamos lo que hoy somos. Sólo por esto, cada persona mayor, cada abuelo, merece un enorme respeto.
No hay ejemplo mejor, además, para nuestros hijos jóvenes que la gratitud hacia nuestros progenitores, por todo lo que nos han dado, por todo lo que han luchado.
En general, las personas de la tercera edad son más tolerantes a los defectos de sus amigos y seres queridos. Siempre están dispuestas a compartir su sabiduría y experiencia con los jóvenes, así como también aconsejarles qué cosas valen la pena en realidad y cuáles son una pérdida de tiempo.
Siempre pedimos consejos a nuestros padres y abuelos, les pedimos sus recetas o simplemente queremos que nos abracen. Es muy importante recordar cuánto tiempo nos han dedicado y nos siguen dedicando y cuánta atención y cariño necesitan. Solo un par de horas a la semana, una llamada telefónica al día, y aumentarás varias veces sus probabilidades de vivir una vida más larga y feliz.


Entre jóvenes y mayores
Las relaciones entre jóvenes y mayores son más conflictivas de lo deseable. El salto generacional dificulta a menudo la comunicación e impide el entendimiento. Por este motivo, los espacios intergeneracionales son cada vez más frecuentes. Se organizan actividades conjuntas para que unos y otros se conozcan y, sobre todo, para que se entiendan. Viven el mismo momento, pero de manera diferente. Mayores y jóvenes comparten escenario, pero no guión. Por ello, las prácticas intergeneracionales tienen la misión de ponerles en contacto.
Las actividades intergeneracionales son aquellas que tienen como objetivo incrementar la cooperación e interacción entre dos generaciones a partir del intercambio de experiencias y conocimiento.
 
Beneficios de las relaciones intergeneracionales:
Los beneficios derivados de estos programas son recíprocos, todas las generaciones implicadas en el programa obtienen beneficios.
Mayores
Las personas mayores que participan en programas intergeneracionales se sienten más felices que otro de su misma edad y condiciones de salud. Algunas investigaciones han mostrado que el incremento en la actividad física, cognitiva y social que se obtiene a partir de los programas intergeneracionales puede ayudar a mejorar la salud para la población que envejece y mejorar el aprendizaje en los más jóvenes.
Otras investigaciones indican que la participación en interacciones intergeneracionales posibilita experiencias placenteras para las personas mayores y mejora su autoimagen, su identidad, al incrementar su sentimiento de ser útiles para los demás. Incluso personas mayores que se encuentran en centros residenciales, personas dependientes, pueden participar en programas intergeneracionales y beneficiarse de este tipo de interacciones, aumentando su movilidad, la interacción social y reduciendo sus tiempos de sueño o somnolencia.
Las personas mayores implicadas en actividades intergeneracionales se sienten más felices que otros mayores de su misma edad y el incremento en la actividad física, cognitiva y social que se obtiene a partir de estas  actividades puede ayudar a mejorar la salud para la población que envejece y fomentar el aprendizaje en los más jóvenes.
Estas beneficiosas relaciones cubren ciertas necesidades como pueden ser en las personas mayores educar, enseñar, transmitir valores y costumbres culturales o dejar un legado.
Los mayores pueden aprender nuevas tecnologías, pueden ayudar a los niños a mejorar sus habilidades lectoras, compartir cariño y amistad con las generaciones más jóvenes, proporcionar experiencias de aprendizaje para los jóvenes.
Las investigaciones realizadas desde la psicología muestran que las personas mayores que están en contacto continuado con generaciones más jóvenes experimentan muchos beneficios cognitivos, incluyendo entre otros, una reducción en las pérdidas de memoria, en la sintomatología depresiva, en los sentimientos de soledad y aislamiento y un incremento en la satisfacción con la vida.
Para el colectivo de personas mayores, estas interacciones posibilitan experiencias placenteras y mejora su autoimagen, su identidad, al incrementar su sentimiento de ser útiles para los demás. Pueden aprender nuevas tecnologías, pueden ayudar a los niños a mejorar sus habilidades lectoras, compartir cariño y amistad con las generaciones más jóvenes, proporcionar experiencias de aprendizaje para los jóvenes.
Otras investigaciones efectuadas desde la psicología muestran que las personas mayores que están en contacto continuado con generaciones más jóvenes experimentan muchos beneficios cognitivos, incluyendo entre otros, una reducción en las pérdidas de memoria, en la sintomatología depresiva, en los sentimientos de soledad y aislamiento y un incremento en la satisfacción con la vida.
Niños y jóvenes:
Los niños y jóvenes obtienen también beneficios positivos en su participación en programas intergeneracionales: mejoran sus habilidades sociales, sobre todo la empatía y la tolerancia hacia el diferente, obtienen mejores resultados académicos y tienen menos peligro de participar en comportamientos de riesgo social.
En los menores, se cubren necesidades como ser cuidado, tener identidad cultural, modelos positivos, aprender del pasado, etc.
De igual modo, ponen de manifiesto que los niños que no interactúan con personas mayores, tendrán mayores dificultades para entenderlos. A mayor cercanía y familiaridad entre niños y mayores, mayor conocimiento mutuo y percepciones más adecuadas y menos sesgadas. De modo que cuanto antes se desarrollen relaciones positivas entre niños y mayores, menos probabilidad de que al crecer desarrollen una percepción negativa de las personas con más edad.
Ambos
Además, las relaciones intergeneracionales proporcionan algo que no se puede conseguir en ningún otro lugar. Estas relaciones conectan a unos y a otros con el pasado, con el futuro y con el fluir de la vida. Cuando niños y jóvenes tienen relaciones cercanas con personas mayores, los más jóvenes tienen una mejor autoestima y un mayor conocimiento de sí mismos. Los mayores que participan en actividades con niños y jóvenes pueden afrontar mejor el estrés, tolerar mejor la frustración y tener una mayor perspectiva de los acontecimientos, siendo capaces de analizarlos mejor y de manera más objetiva.
Beneficios:
  • Proporcionar una oportunidad para que ambos aprendan nuevas habilidades
  • Ayudar a aliviar miedos que los niños o jóvenes pueden tener sobre la vejez y el envejecimiento
  • Ayudar a los niños o jóvenes a entender su propio envejecimiento, a conocer y aceptar los cambios en su propio cuerpo, que llegarán
  • Rejuvenecer y energizar a los más mayores
  • Ayudar a reducir la sintomatología depresiva en los mayores
  • Reducir el aislamiento de los mayores.
  • Ofrece a niños o jóvenes y mayores un sentido de utilidad a sus vidas.
¿Qué beneficios obtienen las personas mayores?
Los programas se centran en personas mayores que ofrecen servicios a jóvenes o niños, jóvenes que ofrecen servicios a mayores y jóvenes y mayores que ofrecen servicios a la comunidad.
Los beneficios de las relaciones intergeneracionales en las personas mayores pueden ser:
  1. Mejora de la autoestima.
  2. Cambios en estado de ánimo y aumento de vitalidad.
  3. Disminución de aislamiento y sentimiento de soledad.
  4. Aumento de oportunidades en acompañamiento.
  5. Integración en vida comunitaria.
  6. Seguir aprendiendo.
¿Cuáles son los objetivos?
Los programas intergeneracionales aumentan la interacción, cooperación e intercambio entre personas de distinta generación. Con estos programas se consigue compartir habilidades, conocimientos y experiencias entre jóvenes y mayores. Sus objetivos son:
  • Promover el envejecimiento activo, la solidaridad intergeneracional y la vitalidad y dignidad de todas las personas, y esforzarse más por movilizar el potencial de las personas mayores.
  • Perseguir objetivos específicos en relación con el envejecimiento activo y la solidaridad entre las generaciones.
  • Promover actividades que sirvan para luchar contra la discriminación por razón de edad, superar los estereotipos relacionados con la edad.



  1. PROYECTOS
     
    El intercambio intergeneracional como nueva forma de convivencia solidaria
Existen muchos motivos por los cuales las personas mayores no quieren dejar su hogar:
  • El apego a la vivienda propia.
  • La permanencia en su entorno social.
  • Libertad para programar su actividad diaria, etc.
Como respuesta a esta situación están surgiendo nuevas formas de convivencia. Una iniciativa muy interesante es la que promueve en Madrid la Fundación Diversitas y la Asociación Provivienda: Compartiendo Casa, Compartiendo Vida.
Se trata de un proyecto de intercambio intergeneracional que ofrece una alternativa a los mayores que viven solos a través de la convivencia en sus hogares con personas que no tienen acceso a una vivienda; proporcionándoles un alojamiento digno y adecuado a sus necesidades y posibilidades.
Consiste en que la persona mayor ofrece su vivienda habitual para compartirla con familias o personas que, por alguna razón, tienen dificultades para acceder a una vivienda en el mercado libre del alquiler.  A cambio del alojamiento, la persona o personas que entran a vivir en la casa acompañarán en el hogar y ayudarán a la persona mayor en sus tareas diarias, creándose un espacio de convivencia beneficioso para ambas partes:
Por un lado, se facilita el acceso a la vivienda a personas o familias en situación de vulnerabilidad social.
Por otro lado, se mejora la calidad de vida de las personas mayores.
La finalidad de esta actividad de intercambio intergeneracional es aprovechar las potencialidades de ambos grupos de población y desarrollar un espíritu solidario, fomentando la creación de vínculos de apoyo intergeneracional e intercultural. Siendo las personas destinatarias del proyecto las siguientes:
  • Personas mayores de 65 años que viven solas.
  • Personas que, aunque cuentan con ingresos propios para la cobertura de las necesidades básicas, tienen dificultad para alquilar una vivienda debido a la precariedad de los ingresos.
La convivencia se desarrolla a través de un marco jurídico en el que se garantizan las condiciones de la misma (duración de la convivencia, mantenimiento y conservación de la vivienda, funciones de acompañamiento a la persona mayor, etc.).
Este proyecto es un ejemplo de iniciativa que promueve y fortalece las relaciones solidarias entre las generaciones, teniendo presentes las necesidades específicas de los más mayores y de las personas de otras edades.
Afortunadamente, cada vez más se están poniendo en marcha intervenciones dirigidas a promover el intercambio del apoyo intergeneracional fuera del ámbito familiar. Un ejemplo de ello es el proyecto Present Perfect, que se presenta en un documental con estreno previsto para el año 2017. En una ciudad de los Estados Unidos, los residentes de una residencia para personas mayores conviven y comparten actividades cotidianas con los niños que frecuentan una guardería ubicada en el mismo edificio.
En España también existen algunos proyectos intergeneracionales muy interesantes, como es el caso del Proyecto Smile Connect, que utiliza las nuevas tecnologías para acercar las personas mayores a los jóvenes extranjeros que vienen a España a estudiar. Por medio de videollamadas, las personas mayores charlan con los estudiantes, permitiendo que ellos practiquen el castellano y, a la vez, reforzando la autoestima de las personas mayores, que se sienten más valoradas.
También cabe destacar los programas de voluntariado de la fundación Adopta un Abuelo y el organizado por la fundación Amigos de los Mayores, llamado Grandes Vecinos. Ambos promueven el encuentro entre personas mayores en situación de vulnerabilidad y personas más jóvenes para que les hagan compañía y les ofrezcan alguna ayuda puntual.
En el caso de Adopta un Abuelo, la persona que quiera dedicar algunas horas de su tiempo y visitar a una persona mayor en las residencias que participan en el proyecto debe apuntarse a través de su página web. Actualmente, el proyecto se ha puesto en marcha en Madrid, Granada y Santander.
El proyecto Grandes Vecinos, inspirado en las redes sociales, tiene como objetivo promover el espíritu de solidaridad vecinal al poner en contacto las personas mayores que viven en sus domicilios con los vecinos que viven en el mismo barrio
ENLACES DE INTERÉS:
El País: Adoptado a los 86 años (16 de octubre de 2016).
QMayor: Videollamadas que emocionan a dos generaciones (15 de septiembre de 2015). http://www.qmayor.com/tecnologia/videollamadas-que-emocionan-a-dos-generaciones/
Grandes Vecinos, solidaridad entre vecinos contra la soledad de las personas mayores (Completo):
 https://www.youtube.com/watch?v=w9810wKz0c0

2 comentarios:

  1. Como simepre place leerte
    Estoy integrada a una familia donde los mayores estamos presentes, si bien esllos tienen sus tiempos y espacios
    Saber darle oxigeno a los jovenes como yo digo es bueno ya que no se sienten aptrapados en el DEBER de estar con la abu
    Sino que participan a ella de muchos de sus loros y pesares
    En lugares de reunion es positivo esa integracion como tambien en pasatiempos
    Cariños

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  2. Gracias por tu reflexión, un placer tu participación.
    Una gran sonrisa.

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